Inconforme patológico, sicologo de pasatiempo, a veces vanidoso y otras veces me importa poco mi aspecto, no pretendo cambiar el mundo pero no por eso no reniego de lo mal que está. Optimista incorregible.
A grandes rasgos, ese soy yo, y ten por seguro que para cuando leas esto me encontraré, como siempre, tratando de entender a que demonios vine a este mundo cruel y autodidacta.
<< Home